De momento es todo un misterio, pero poco a poco se irán descubriendo los detalles de una extraña pintura aparecida durante unas obras de mantenimiento que se han llevado a cabo en el Ayuntamiento de Redován. El edificio, un antiguo palacio que sirvió de residencia a la Orden de Predicadores, terminó de construirse en 1726, y en torno a esa fecha se data la pintura que ahora se ha descubierto en el tejado, una cara que según el alcalde, Emilio Fernández, “las personas mayores atribuyen a Ridwan, un morisco relacionado con los orígenes de Redován, aunque no hay certeza al respecto”.

Con respecto a la autoría “se atribuye a los albañiles que ejecutaron el tejado”, explica Fernández, una parte del antiguo Palacio-Residencia que nunca se ha modificado. El resto del edificio sí que ha recibido modificaciones durante sus cerca de tres siglos de historia, la primera en 1968, cuando se comenzó la obra para convertirlo en Casa Consistorial, y la segunda en el año 2000 para modernizar su interior tal y como se conoce en la actualidad. Los trabajos realizados ahora consistieron en el repintado de la fachada, y fue al subir con las máquinas cuando se descubrió la curiosa pintura.

El alcalde admite que todo lo relacionado con esta cara es “un misterio por descubrir” que de momento va a seguir en el lugar que ha ocupado y en el que se ha mantenido desde hace cerca de tres siglos. “Siempre ha estado ahí a la intemperie y ahí va a seguir porque nunca se ha cubierto con nada y la policromía se ha mantenido”, relata Fernández.

¿Quién era Ridwan?

Abul Un’Aym Ridwan fue un visir militar del reino Nazarí de Granada que realizó varios ataques en la Vega Baja del Segura durante el siglo XIV, entre ellos uno al Castillo de Guardamar. Eligió Redován para instalar un espacio donde guarecerse al tiempo que le permitía una escapada rápida hacia el Camino de Fortuna en caso de tener que huir, lo que motivó que en los pueblos cercanos empezara a denominarse a nuestro pueblo como ‘el lugar de los Reduan’, de donde procede su actual nombre. Ridwan nació en Calzada de Calatrava y fue primero esclavo de los musulmanes para después abrazar su fe y convertirse en un miembro destacado del Reino Nazarí. No solo dedicó su vida a lo militar, sino que también fue un hombre amante de las ciencias y las letras al que se le atribuye la creación de la primera ‘madraza’ o universidad en Granada.