terremoto

21 de marzo de 1829, un terremoto hace temblar el sur de Alicante y asola buena parte de la Vega Baja. Casi 400 víctimas, más de la mitad de Almoradí, donde la naturaleza no tuvo piedad. Torrevieja y Guardamar tuvieron que ser reconstruidas. El seísmo alcanzó los 6,6 grados en la Escala Richter, el más fuerte de los últimos quinientos años.

Lo que quedó para los supervivientes se refleja en el parte que hizo el Ayuntamiento así como el del Obispo Herrero al Rey, donde se le indicaba que “de los habitantes de Almoradí que han quedado vivos, más de trescientos heridos, fracturados, contusos y todos desnudos, hambrientos y privados de una triste choza que les sirva de albergue, se encuentran o en los hospitales de Orihuela o en el campo expuestos a la intemperie y llenos de terror, y los restantes ocupados buscando los cadáveres de sus padres, de sus hijos, mujeres, parientes y amigos para darles sepultura…”

Los daños materiales se cuantificaron en 2.965 casas destruidas y 2,396 quebradas; 47 iglesias destruidas; cuatro puentes, 86 molinos de aceite y 10 de harina.

Un terremoto no es desde luego un motivo de celebración, pero lo es, y mucho, de recuerdo, porque la tierra tiembla de vez en cuando en la comarca, aunque afortunadamente con mucha menos intensidad. El Ayuntamiento de Almoradí ha preparado una serie de actos que rememoran el movimiento sísmico, iniciados anoche con una ruta por el trazado urbano que diseñó el ingeniero Agustín Larramendi, enviado a Almoradí por el Rey Fernando VII para que cuantificara los daños y tomara meidas urgentes. Hoy la población ha conocido el trabajo que realizan en la actualidad los equipos de emergencia de Cruz Roja, Protección Civil Ecos y Byrma (equipos caninos de salvamento, búsqueda y rescate), y el lunes los alumnos de los institutos Antonio Sequeros y Azud de Alfeitamí recibirán charlas de sensibilización frente al riesgo sísmico. El martes 21, día del terremoto y casi a la hora que se produjo (el seísmo fue a las seis y cuarto de la tarde), la iglesia de San Andrés acogerá una misa seguida por la procesión de San Emigdio, santo protector contra los terremotos con el que el pueblo almoradidense cumplirá con una tradición que se remonta a 1830, sacar la imagen en rogativa por la Plaza de la Constitución, en esta ocasión a hombros de personal de Protección Civil y Policía Local.